jueves, 12 de febrero de 2009

¿En que lio me he metido?

Esta no es la historia de Pablo Remalas

Ingresé al programa de Arte de la Universidad de los Andes en el primer período del 2004. El 50% de la matricula fue financiada por ICETEX Acces y el otro 50% por Fiducolombia, junto a un crédito condonable fijo de un millón trescientos mil pesos por semestre. No alcancé a cursar todas las materias en el tiempo programado de ocho semestres, me faltó Proyecto de grado; así que tuve que estudiar un semestre más para realizarlo. Ese semestre fue pagado en parte por el crédito con Fiducolombia y el resto en efectivo con un préstamo personal que buscó mi papá. Por desgracia también me faltaron dos niveles de inglés para cumplir el requisito de idioma extranjero. Así que no me quedaba más alternativa que pedir una extensión del crédito con Fiducolombia pues ICETEX solo cubría ocho semestres. Si me preguntan porqué no me puse pilas con inglés, debo ser sincero y decir que se me dificulta y llegué a perder un nivel que luego tuve que repetir, varios semestres me fue imposible inscribirlo en el horario pues se me cruzaba con las materias de Arte y en otras ocasiones tuve que retirarlo pues la carga académica era pesada. Finalizando mi proyecto de grado y con la esperanza de recibir una extensión del crédito para poder realizar los dos últimos niveles de inglés en el período de vacaciones y en el segundo semestre del 2008, me llegó el plan de cobros definitivo de Fiducolombia. En el momento de comenzar mis estudios me dijeron que tal cobro se haría efectivo solo hasta un año después de que terminara todas las materias del programa de Arte (año de gracia). Si suponemos que hubiese terminado las materias en el plazo estricto de ocho semestres y me hubiese graduado en marzo del 2008, el plan de cobros debería haberme llegado en marzo de 2009, y no en junio de 2008. Tras esta noticia y esperando que en cualquier momento ICETEX también comenzara el período de amortización del crédito, me vi forzado a buscar con urgencia un trabajo de tiempo completo para cubrir las cuotas mensuales de Fiducolombia por trescientos sesenta mil pesos. Luego de unas semanas sin encontrar ninguna vacante con una remuneración suficiente para cubrir tanto dinero, dirigí un derecho de reposición a la Oficina de Apoyo Financiero de la Universidad de los Andes solicitando que fuera respetado el período de un años de gracia, argumentando que esta había sido una de las principales características promocionadas por ellos y una condición muy importante tomada en cuenta por mí en el momento que decidí estudiar en los Andes. Su respuesta fue negativa, entonces presenté un recurso de apelación en la oficina de Cartera, allí por fin decidieron aplazar el cobro definitivo y mantener el crédito en época de estudios, explicitando que era un favor excepcional que me hacían. Sin posibilidad de matricularme para completar el requisito de inglés, ni de pagar clases en otra institución para presentar el TOEFL, tuve que aceptar trabajar en un cargo no calificado y por un salario mínimo, luego de dos meses la empresa fue liquidada y de nuevo sin ningún ingreso. En diciembre del año 2008 un amigo cercano al consejo estudiantil me informó que la universidad había abierto un espacio para recibir información de estudiantes en casos críticos con el fin de ayudarles, envié la información de mi situación en un formulario por Internet y esperé una respuesta. A mediados de diciembre la oficina de Apoyo Financiero me informó que debía tener listos unos documentos para una entrevista con ellos, en el momento en el que los tuve listos (a finales de diciembre) envié el correo informando de ello a Apoyo Financiero, y quedé a espera de una respuesta, pero ellos nunca me respondieron. Cometí el error de no insistir ya que confié en que tal oficina tendría todo en orden, el 16 de enero de 2009 volví a comunicarme e inmediatamente la oficina me respondió que ya era tarde y que por negligencia mía no había nada que se pudiera hacer en mi caso. Actualmente llevo ya más de seis meses buscando un trabajo, pero parece que mi perfil profesional no es atractivo en ningún lugar, antes de estudiar en los Andes había estudiado una carrera técnica en el SENA y había trabajado en un par de editoriales pequeñas. Ya que en arte es tan complicado tener un ingreso constante y alto como el que necesito, he intentado volver al medio del diseño editorial y cosas parecidas pero nada, así que mientras tanto estoy trabajando en una cadena de almacenes de nuevo por un salario mínimo legal vigente y en un horario de 2 pm a 11pm. Para trabajar allí tuve que omitir la información de mis estudios en los Andes, ya que anteriormente en varias ocasiones para cargos similares me rechazaron en entrevistas por mis estudios superiores.